SAN FRANCISCO DE SALES, el gran humanista del siglo XVI, Obispo de Ginebra, Doctor de la Iglesia, extraordinario director espiritual, el santo del equilibrio, de la sonrisa, de la alegría, de la confianza y del abandono.
SANTA JUANA FRANCISCA DE CHANTAL, arquetipo de su época: hija, esposa, madre, viuda y religiosa; es la disponibilidad ante la voluntad de Dios, la mujer fuerte del Evangelio, cuya espiritualidad se vuelca en amor a los demás.
FUNDACION DE LA VISITACIÓN
El 5 de Marzo de 1604, S. Francisco de Sales encontró por primera vez a Sta. Juana Francisca de Chantal, en la Santa Capilla de Dijon.
En la Solemnidad de la Sma. Trinidad, el 6 de Junio de 1610, el fundador puso en manos de nuestra Bienaventurada Madre un compendio de nuestras Constituciones, escritas de su santa mano y le dijo: “ Tomad este camino, mi querida hija, y hacedlo seguir a todas las que Dios ha destinado a seguir vuestras huellas”.
Quedaba fundada la Visitación.
Vivir escondidas con Cristo en Dios, ser “hijas de oración” es la vocación particular de las visitandinas.
Su obligación primordial: ORAR, es decir, ofrecerse libremente y sin cesar al Amor.
(Constituciones)
“Tengo un gozo sin igual al pensar en el gran honor, que un corazón tiene, de hablar a solas son Dios, ese ser soberano, inmenso, infinito… “